Todas las cosas que hacemos deben glorificar a Dios, no a nosotros mismos.
Versículo clave 1 Corintios 10:31 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

Dios ha dado a cada persona habilidades y herra­mientas para realizar grandes cosas. La forma en que usamos estas habilidades y herramientas puede tener resultados eternos, tanto buenos como malos. La tecnología es una herramienta que puede usarse para el mal extremo o para lograr grandes cosas para el Reino. En la Biblia, vemos a personas que desa­ rrollaron lo que se habría considerado una nueva tecnología en ese momento. Algunos de ellos usaron esa «tecnología» para propósitos equivocados o con motivaciones orgullosas. Vemos a otros que usaron sus dones para glorificar a Dios. El uso que hacemos de los dones determina la condición del corazón.

Los constructores de la Torre de Babel tenían una meta: su propia gloria. «Vamos, edifiquémonos una ciudad…y hagámonos un nombre» (Génesis 11:4). En vez de obedecer a Dios y «[llenarJ la tierra» (9:1), su plan evitaría que «[fueranJ esparcidos sobre la faz de toda la tierra» (11:4). Cuando Dios confundió su lenguaje, aprendieron una valiosa lección: Los planes de Dios no se frustran y Su gloria no se comparte.

Parte 1—Dios da habilidad para crear

□ La plataforma mundial Éxodo 31:1-5

Las estadísticas de febrero, 2020′ indican que los usuarios de YouTube subieron más de 500 horas de contenido videográfico por minuto, un 40% de crecimiento desde 2014. YouTube no es la única empresa de medios que experimenta un crecimiento explosivo. Con la creación constante de nuevas plataformas, hay más formas que nunca de comunicarse con las personas, ya sea que estén en la casa de al lado o al otro lado del mundo. ¡Las posibilidades son infinitas!

Dios ha dado habilidades especiales a las personas para imaginar y crear nuevas tec­ nologías y métodos de comunicación. En Éxodo 31, Dios llenó a Bezaleel con Su Espíritu, «en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte» (v. 3). De hecho, Bezaleel era un maestro «en toda clase de labor» (v. 5). Dios le dio poder y lo ungió para usar sus habili­dades para liderar el equipo que construyó el tabernáculo y lo que contenía—incluyendo el arca del pacto. Durante generaciones, estos objetos facilitarían la adoración, sirviendo como un lugar de encuentro entre Dios y su pueblo.

Dios hoy también unge a personas creativas para compartir el evangelio y lograr un cambio positivo a través de poderosas plataformas en línea. El mensaje de Jesús se puede presentar rápidamente de una manera convincente, y millones pueden llegar a Jesús.

□ Habilidades únicas 2 Crónicas 26:15

Siglos después de ungir a Bezaleel y su equipo para diseñar el tabernáculo y sus componen­ tes, Dios le dio al rey Uzías y a sus expertos militares la capacidad de construir estructuras de guerra que protegieran a Jerusalén de los ejércitos invasores. «Y su fama se extendió lejos, porque fue ayudado maravillosamente, hasta hacerse poderoso» (2 Crónicas 26:15). Lamentablemente, el poder de Uzías dio paso al orgullo, que condujo a su caída (v. 16). Cuando Dios nos da dones para su gloria, debemos tener presente que cualquier éxito que tengamos proviene de la Fuente misma. No debemos vanagloriarnos ni enamorarnos de nuestros propios logros, ya que esto podría ser nuestra destrucción (Proverbios 1:18).

Dios unge a las personas con talentos que abarcan toda la gama de la creatividad. Algunos se encuentran en el contexto de la iglesia tradicional —como la predicación, la enseñanza y el canto— mientras que otros prosperan en línea donde innumerables perso­nas pueden beneficiarse de estos. Mucha gente sabe cómo publicar videos en línea, pero algunos tienen un don único para cautivar a sus espectadores y aumentar su influencia. A medida que su plataforma se amplía, pueden difundir la Palabra de Dios en formas cada vez más únicas y poderosas.

Parte 2-Cuando las habilidades se usan para la vanagloria

□ Enfocado en los seguidores Génesis 11:1-4

La gente reunida en Babel tenía extraordinarias habilidades para construir. Sabían cómo cocer ladrillos en lugar de simplemente secarlos al sol, aumentando considerablemente su resistencia y durabilidad. También usaban alquitrán que brotaba de pozos subterráneos cerca de Babilonia para unir y sellar los ladrillos. La estructura que construyeron no se parecía a nada que los humanos hubieran creado antes. Esto suena como algo positivo, pero la motivación de la gente —hacerse famosos y construir una civilización en lugar de llenar la tierra como Dios había ordenado— los desvió. Habían perdido el propósito de Dios.

Dios da dones extraordinarios por razones específicas. Los dones públicos como el arte de hablar o cantar pueden ministrar poderosamente a las personas, pero también pueden distraerlo a uno de dar la honra a Dios. Es muy fácil quedar atrapado en los comentarios de las personas y olvidar la razón de que Dios nos dio un sermón o una canción en primer lugar. El pueblo de Babel escogió abandonar el propósito de Dios y usar sus dones para engrandecerse. Los cristianos debemos enfocarnos en glorificar a Dios y mantener puras nuestras motivaciones, recordando que los propósitos de Dios pueden ser completamente diferentes a los nuestros. «Mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová» (Isaías 55:8).

□ Los reinos que se derrumban Génesis 11:5-9

El pueblo de Babel construyó su torre con la intención de hacerse un nombre (Génesis 11:5-9). Tal orgullo egoísta ha llevado a muchos reinos a la destrucción. Faraón desafió la orden de Dios de dejar ir a Su pueblo, y todo el ejército fue tragado por el mar (véase Éxodo 14:21-28). El rey Belsasar organizó una fiesta real y usó las copas robadas del templo, y esa misma noche el reino de Babilonia cayó ante los persas (véase Daniel 5). Aquellos que construyen reinos en la red con la intención de glorificarse ellos mismos, esencialmente están construyendo sus propias torres de Babel en el ámbito virtual.

Dios juzgará a todos según sus acciones (véase Romanos 2:6-8). Para aquellos que buscan honrar a Dios y continúan haciendo el bien, existe la promesa de la vida eterna. Sin embargo, Dios derramará su «ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia» (v. 8).

Cuando el enfoque está en los dones y habilidades y no en el mensaje de Cristo, los ministerios se derrumban y los líderes fracasan. Pablo dijo: «De buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo» (2 Corintios 12:9). El ministerio efectivo y la vida piadosa se construyen solo con el poder de Dios.

Parte 3—Hacer todo para la gloria de Dios

□ No tiente a Cristo 1 Corintios 10:1-13

En 1 Corintios 10, Pablo compara el recorrido de los israelitas por el desierto con nuestro caminar cristiano. Como a ellos, se nos ha dado grandes dones de Dios. «Estas cosas les acontecieron como ejemplo… para amonestarnos a nosotros» (v. 11). ¿Haremos lo mismo?

La tecnología es un don extraordinario. Cualquiera con acceso a Internet puede enviar un mensaje de un lado a otro del mundo en un abrir y cerrar de ojos. Podemos acceder a cualquier versión de las Escrituras y a docenas de comentarios en cualquier momento. Estos dones son herramientas efectivas para difundir el evangelio.

Cuando Dios le dijo que hablara con los ancianos de Israel con el objetivo final de sacar al pueblo de la esclavitud egipcia, Moisés argumentó: «He aquí que ellos no me cree­ rán, ni oirán mi voz….Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano?» (Éxodo 4:1,2). Dios usaría la vara de pastor en la mano de Moisés para realizar milagros y convencer a los ancianos israelitas de que el mensaje de Moisés venía de Dios.

Podemos usar la tecnología para representar bien a Cristo o dar a la Iglesia un mal nombre. Pablo advirtió: «El que piensa estar firme, mire que no caiga» (1 Corintios 10:12). No obstante enseguida presenta una de las mayores promesas de la Biblia: «Fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también junta­ mente con la tentación la salida, para que podáis soportar» (v. 13).

□ Todo para Su gloria 1 Corintios 10:31

Pablo instruyó a los corintios: «[haced] todo para la gloria de Dios» (1 Corintios 10:31). Todos los días perdemos oportunidades de honrar el mensaje del evangelio. Muchos publican memes en las redes sociales sin considerar cómo reflejan estos la gloria de Dios. Por otro lado, dar «me gusta» o compartir contenido ofensivo o glorificar el mal le resta valor a nuestro testimonio. Cada publicación no tiene que ser un sermón, pero debemos considerar cómo podemos representar a Dios en cada aspecto de nuestra vida. Al usar las herramientas de la tecnología, podemos ser sabios y hablar palabras de vida.

¿Qué nos dice Dios?

Los cristianos de hoy disfrutan de bendiciones sin precedentes que podemos usar para la gloria de Dios. Podría comenzar con algo tan sencillo como publicar un testimonio o compartir un video que impactó su vida. Puede usar la tecnología para promover el reino de Dios.

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